Cómo calcular la indemnización por despido sin causa: conceptos y ejemplo práctico
El cálculo de la indemnización por despido sin causa es uno de los aspectos más relevantes del Derecho del Trabajo y la Seguridad Social. Este proceso no solo implica un análisis técnico de conceptos remunerativos, sino que también refleja la aplicación práctica de normativas legales, convenios colectivos y precedentes judiciales.

El cálculo de la indemnización por despido sin causa es uno de los aspectos más relevantes del Derecho del Trabajo y la Seguridad Social. Este proceso no solo implica un análisis técnico de conceptos remunerativos, sino que también refleja la aplicación práctica de normativas legales, convenios colectivos y precedentes judiciales.
Un punto fundamental radica en determinar qué conceptos deben considerarse remunerativos y, por ende, integrarse en la base salarial utilizada para la liquidación final. Según la Ley de Contrato de Trabajo (LCT), se entiende por remuneración toda contraprestación que recibe el trabajador en virtud de la relación laboral, incluyendo salarios, bonos, comisiones y cualquier beneficio que represente una ventaja económica para el empleado. En este sentido, fallos como el plenario “Tulosai” y “Pérez c/ Disco” han establecido criterios claros sobre cómo incluir elementos tradicionalmente etiquetados como “no remunerativos”, transformándolos en componentes que inciden directamente en la base del cálculo.
Por ejemplo, el fallo “Pérez c/ Disco” reconoció el carácter remunerativo de los vales alimentarios, lo que significa que estos beneficios deben ser considerados parte del salario a efectos indemnizatorios. A su vez, el fallo “Tulosai” establece que la indemnización por antigüedad no debe incluir el proporcional del Sueldo Anual Complementario (SAC) ni bonificaciones no regulares, pero sí aquellas bonificaciones periódicas.
El Convenio 95 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) amplía esta perspectiva al sostener que cualquier ganancia evaluable en dinero debe considerarse remuneración, incluyendo bonos y beneficios en especie. Esto fortalece un enfoque integral que asegura que el trabajador reciba una compensación justa.
Ejemplo práctico
Supongamos que un trabajador con cinco años de antigüedad y un sueldo bruto mensual de $100.000 es despedido sin causa. En este caso, el cálculo sería:
- Días trabajados en el mes de despido:
Si el despido fue el día 10, el sueldo proporcional es:
(100.000 / 30) * 10 = 33.333,33 - Integración del mes de despido:
Los 20 días restantes del mes suman:
(100.000 / 30) * 20 = 66.666,67 - Indemnización sustitutiva de preaviso:
Con cinco años de antigüedad corresponde un preaviso de dos meses:
100.000 * 2 = 200.000 - Sueldo Anual Complementario (SAC):
Con una remuneración máxima de $100.000 durante el semestre y 100 días trabajados, el SAC sería:
(100.000 / 360) * 100 = 27.777,78 - Vacaciones no gozadas y SAC sobre vacaciones:
Si corresponden 14 días de vacaciones anuales y se trabajaron 280 días en el año, se calculan así:- Días proporcionales:
(280 / 360) * 14 = 10,89 (redondeado a 11 días) - Valor unitario:
100.000 / 25 = 4.000 - Total de vacaciones:
11 * 4.000 = 44.000 - SAC sobre vacaciones:
44.000 / 12 = 3.666,67 - Total:
44.000 + 3.666,67 = 47.666,67
- Días proporcionales:
- Indemnización por antigüedad:
Un mes de sueldo por cada año trabajado:
100.000 * 5 = 500.000
Monto total a percibir:
- Días trabajados: $33.333,33
- Integración del mes: $66.666,67
- Preaviso: $200.000
- SAC: $27.777,78
- Vacaciones: $47.666,67
- Antigüedad: $500.000
Total:
33.333,33 + 66.666,67 + 200.000 + 27.777,78 + 47.666,67 + 500.000 = 875.444,45
Este ejemplo ilustra cómo aplicar las fórmulas y criterios establecidos en la legislación y jurisprudencia, asegurando que el cálculo sea justo y cumpla con las normativas vigentes. Con una base salarial claramente definida y el correcto reconocimiento de los conceptos remunerativos, se logra una indemnización adecuada para el trabajador.